1) Bebe suficiente agua
Cuando tomamos agua, principalmente antes de comer, calentamos el metabolismo hasta un 30% durante un lapso de hora y media, lo cual favorece la quema de algunas calorías. Litro y medio de agua, una hora y media antes de probar alimento, ayuda a disminuir peso.

Entre comidas hay que beber abundante líquido, porque calma el hambre y producimos más orina, liberando toxinas. Aparte del agua como tal, los tés, jugos sin azúcar y agua de coco, son perfectos.